martes, 26 de abril de 2016

INSTITUTO TECNOLÓGICO DE PUEBLA

Actividad: Ensayo de la 5ta unidad. Recursos para Mantener Armonía y Equilibrio Personal

Materia: Desarrollo Humano

Alumno: Gordián Cortés Iván de Jesús



Introducción.
Llegar a ser una persona equilibrada es una tarea que como personas lo llevamos a cabo de manera psicológica. Alcanzar el ser cada vez más libre, independiente y con una buena armonía es una aspiración importante. Se podría decir que es el puente levadizo que conduce al castillo de la felicidad el cual tiene una puerta central de entrada, que se llama equilibrio personal. Equilibrio significa armonía, estabilidad, madurez; en una palabra, ir consiguiendo un cierto estado de plenitud, de buena conjunción entre los distintos ingredientes que se hospedan dentro de nuestra forma de ser. Todo equilibrio humano es siempre algo inestable. Se va accediendo a él a través de un crecimiento que sea secuencial, sucesivo. Hay grados de equilibrio. Y, además, es un concepto dinámico: no es algo a lo que uno llega y se instala allí y ya de por vida reside en ese espacio psicológico. No se trata de algo estático, sino que está en movimiento. Dicho de otro modo, los avatares de la vida, las mil y una cosas que nos pueden suceder en tan distintos planos, nos cambian, modifican, alteran y nos sacan de la pista.

ARMONIA Y EQUILIBRIO PERSONAL
Conócete a ti mismo. Saber cómo uno es, que características se tiene, asumir las aptitudes y las limitaciones que uno tiene. Esto es un avance que evita embarcarse en empresas que uno sabe que no van a salir de forma adecuada, tener conciencia de las claves de uno mismo. Tener un buen equilibrio entre corazón y cabeza, entre sentimientos y razones, no ser ni demasiado sensible psicológicamente ni de una frialdad cerebral gélida. Ser capaz de manejar simultáneamente la afectividad y la razón, en una buena proporción.
Una persona equilibrada es aquella que vive instalada en el presente, tiene asumido el pasado con todo lo que eso significa, y vive esencialmente abierta hacia el porvenir. Pasar las páginas negativas de nuestra vida es un ejercicio de salud mental. De lo contrario, corremos el riesgo de convertirnos en personas agrias, amargadas, resentidas, dolidas, echadas a perder y atrapadas en la tupida red del rencor. Resentimiento significa sentirse dolido y no olvidar, por lo que uno podría convertirse en neurótico. Una persona equilibrada es aquella que tiene un proyecto de vida coherente y realista, ya que no es posible vivir sin un programa de vida. La improvisación y el ir tirando son malos consejeros. El que no sabe lo que quiere no puede ser feliz. El que no ha sabido diseñar un esquema de futuro vive al día, amenazado por los vientos de momento, que le traen y le llevan de acá para allá. Uno de los síntomas más nítidos de equilibrio es tener una voluntad  firme,  compacta, consistente.
Voluntad es ponerse uno metas y retos concretos, e ir por ellos. Voluntad es determinación, apuntar a los objetivos sin detenernos ante nada, sabiendo que una persona con voluntad llega en la vida más lejos que una persona inteligente. Habitan en su interior varias notas claves, que forman parte de esta territorialidad y que son: el orden, la constancia, la motivación y la disciplina. Y que podrían llamarse las joyas de la corona, la voluntad se educa desde edad temprana, mediante la costumbre de vencerse en lo pequeño. No hay que despreciar las pequeñas peleas de la vida ordinaria; ese es un gran campo de entrenamiento, que nos lleva a valorar las pequeñas escaramuzas en donde uno se vence y se crece ante las dificultades. El gobierno más importante es el gobierno de uno mismo. Equilibrio es saber lo que uno quiere, hacia donde se dirige, saber dominarse y no perder los estribos a pesar de las dificultades,  provocaciones y fracasos.

Muy entroncado con esta idea está el aprender a darle a las cosas que a uno le pasan la importancia que realmente tienen: es decir, justeza de juicio para valorar los hechos que nos suceden de modo ecuánime, templado, buscando una cierta objetividad. Este es el subsuelo psicológico que nos hace dueños y señores de nuestra persona. Esto, como casi todo, también se aprende. Aprender a desdramatizar y no convertir un problema en un drama. Ser capaces de verse uno a si mismo desde el patio de butacas, intentar deslizarse uno por los pasadizos de nuestro castillo interior, viendo lo que hay, lo que se ve y lo que se camufla por los rincones de sus estancias más diversas. Otro indicador es haber ido creciendo con modelos de identidad positivos, atrayentes, fuertes, con coherencia interior, que nos arrastren a imitarlos.






Desarrollo.
Diferencia entre problema y conflicto, Mucha gente se confunde a menudo entre problema y conflicto. Algunos también miran desde el mismo punto de vista y abordarlo de manera similar, que no conduce a la solución de cualquier tipo.
Entender el conflicto y el problema claramente también ayudaría a identificar el problema y conflictos de manejo y diferencias correctamente.
Conflicto:
El conflicto es el resultado de resolver diferencias de opinión, opiniones e ideas. Conflicto puede ocurrir dentro de una persona, conocida como intrapersonal conflicto, entre dos personas, conocido como conflicto interpersonal, entre grupos, conocidos como conflicto de grupo.
Problema:
El problema es un desafío o situación difícil, que requiere atención y solución para avanzar.
Dejar de lado un problema y seguir adelante no automáticamente resolverlo. Problema puede surgir debido a cualquier situación, pega técnica de hormiga y puede o no puede involucrar a las personas como una razón de su ocurrencia. Los optimistas examinar problemas como oportunidades para aprender y crecer.
La Actitud Mental Positiva es lo que define al ser humano avanzado, ya que la mente es tan poderosa que puede lograr todo lo que uno se propone; el optimismo es excelente y de gran ayuda para las personas que son altamente negativas.  

Los Diez Mandamientos de la Actitud Mental Positiva.
a) No juzgar nunca el día por el clima.
b) Cambiar la manera como empezamos el día.
c) No permitir que lo que está fuera de nuestro alcance, influya en nuestras decisiones.
d) Protegernos de los mensajes negativos.
e) Cuidar la manera como nos expresamos de los demás y de nosotros mismos.
f) Cambiar la manera de saludar a los demás.
g) Desarrollar una visión clara de nuestras metas.
h) No perder nunca nuestra admiración por la belleza del universo.
i) Apreciar y dar gracias por aquello que poseemos, por nuestras experiencias y habilidades.
j) Tener grandes expectativas de nuestro día, nuestras actividades y de las demás personas.
Una actitud mental positiva no nos  convertirá en el más rápido, los más inteligentes, o el más fuerte. Tampoco eliminará todos los problemas, pero sí  permitirá aprovechar al máximo tu potencial y obtener los mejores resultados.
La resiliencia es la capacidad que tiene una persona o un grupo de recuperarse frente a la adversidad para seguir proyectando el futuro. En ocasiones, las circunstancias difíciles o los traumas permiten desarrollar recursos que se encontraban latentes y que el individuo desconocía hasta el momento.

La creatividad es el proceso de traer algo nuevo a la existencia en una secuencia de fases relacionadas estrechamente. Es la capacidad de asociar o combinar elementos reales o imaginarios en un orden significativo dentro de un contexto cultural determinado y elaborar ideas originales útiles e innovadoras para la sociedad y el individuo.
Por otro lado la calidad de vida engloba todo lo anterior, ya que la calidad de vida es la perfección visual que cada persona ve de otra, por ejemplo cuando una persona ya se siente completamente autorrealizada es cuando se da cuenta de la creatividad que tuvo que emplear en sí misma para concluir en su dicha calidad de vida, también tuvo que sobrepasar muchos problemas y conflictos de modo que terminara empleando la resiliencia para sobrepasar los obstáculos empleando los diez mandamientos de la actitud positiva.

Conclusión.
Para llegar a ser una persona equilibrada en todos los aspectos de nuestra vida se requiere esfuerzo, dedicación, fuerza de voluntad y disciplina, el equilibrio personal lleva a la felicidad y a una vida plena, para lograr esto es muy importante conocernos a nosotros mismos nuestras aptitudes como nuestros defectos y limitaciones, evitar en convertirnos en personas con pensamientos negativos, debemos ser alguien con un proyecto de vida, evitar la improvisación y el vivir al día, ya que para ser felices tenemos que saber que lo que queremos, y ante todo debemos tener una voluntad inquebrantable para lograr nuestros objetivos.