INSTITUTO TECNOLÓGICO DE PUEBLA
Actividad:
Ensayo de la 5ta unidad. Recursos para Mantener Armonía y Equilibrio Personal
Materia:
Desarrollo Humano
Alumno:
Gordián Cortés Iván de Jesús
Introducción.
Llegar a ser una persona
equilibrada es una tarea que como personas lo llevamos a cabo de manera
psicológica. Alcanzar el ser cada vez más libre, independiente y con una buena
armonía es una aspiración importante. Se podría decir que es el puente levadizo
que conduce al castillo de la felicidad el cual tiene una puerta central de
entrada, que se llama equilibrio personal. Equilibrio significa armonía,
estabilidad, madurez; en una palabra, ir consiguiendo un cierto estado de plenitud,
de buena conjunción entre los distintos ingredientes que se hospedan dentro de nuestra
forma de ser. Todo equilibrio humano es siempre algo inestable. Se va
accediendo a él a través de un crecimiento que sea secuencial, sucesivo. Hay
grados de equilibrio. Y, además, es un concepto dinámico: no es algo a lo que
uno llega y se instala allí y ya de por vida reside en ese espacio psicológico.
No se trata de algo estático, sino que está en movimiento. Dicho de otro modo,
los avatares de la vida, las mil y una cosas que nos pueden suceder en tan
distintos planos, nos cambian, modifican, alteran y nos sacan de la pista.
ARMONIA Y EQUILIBRIO
PERSONAL
Conócete a ti mismo. Saber
cómo uno es, que características se tiene, asumir las aptitudes y las
limitaciones que uno tiene. Esto es un avance que evita embarcarse en empresas
que uno sabe que no van a salir de forma adecuada, tener conciencia de las
claves de uno mismo. Tener un buen equilibrio entre corazón y cabeza, entre
sentimientos y razones, no ser ni demasiado sensible psicológicamente ni de una
frialdad cerebral gélida. Ser capaz de manejar simultáneamente la afectividad y
la razón, en una buena proporción.
Una persona equilibrada es
aquella que vive instalada en el presente, tiene asumido el pasado con todo lo
que eso significa, y vive esencialmente abierta hacia el porvenir. Pasar las páginas
negativas de nuestra vida es un ejercicio de salud mental. De lo contrario, corremos
el riesgo de convertirnos en personas agrias, amargadas, resentidas, dolidas, echadas
a perder y atrapadas en la tupida red del rencor. Resentimiento significa
sentirse dolido y no olvidar, por lo que uno podría convertirse en neurótico.
Una persona equilibrada es aquella que tiene un proyecto de vida coherente y
realista, ya que no es posible vivir sin un programa de vida. La improvisación
y el ir tirando son malos consejeros. El que no sabe lo que quiere no puede ser
feliz. El que no ha sabido diseñar un esquema de futuro vive al día, amenazado
por los vientos de momento, que le traen y le llevan de acá para allá. Uno de
los síntomas más nítidos de equilibrio es tener una voluntad firme, compacta, consistente.
Voluntad es ponerse uno
metas y retos concretos, e ir por ellos. Voluntad es determinación, apuntar a
los objetivos sin detenernos ante nada, sabiendo que una persona con voluntad
llega en la vida más lejos que una persona inteligente. Habitan en su interior
varias notas claves, que forman parte de esta territorialidad y que son: el
orden, la constancia, la motivación y la disciplina. Y que podrían llamarse las
joyas de la corona, la voluntad se educa desde edad temprana, mediante la
costumbre de vencerse en lo pequeño. No hay que despreciar las pequeñas peleas
de la vida ordinaria; ese es un gran campo de entrenamiento, que nos lleva a valorar
las pequeñas escaramuzas en donde uno se vence y se crece ante las
dificultades. El gobierno más importante es el gobierno de uno mismo. Equilibrio
es saber lo que uno quiere, hacia donde se dirige, saber dominarse y no perder
los estribos a pesar de las dificultades, provocaciones y fracasos.
Muy entroncado con esta
idea está el aprender a darle a las cosas que a uno le pasan la importancia que
realmente tienen: es decir, justeza de juicio para valorar los hechos que nos
suceden de modo ecuánime, templado, buscando una cierta objetividad. Este es el
subsuelo psicológico que nos hace dueños y señores de nuestra persona. Esto, como casi
todo, también se aprende. Aprender a desdramatizar y no convertir un problema
en un drama. Ser capaces de verse uno a si mismo desde el patio de butacas,
intentar deslizarse uno por los pasadizos de nuestro castillo interior, viendo
lo que hay, lo que se ve y lo que se camufla por los rincones de sus estancias
más diversas. Otro indicador es haber ido creciendo con modelos de identidad
positivos, atrayentes, fuertes, con coherencia interior, que nos arrastren a
imitarlos.
Desarrollo.
Diferencia entre problema y conflicto, Mucha gente se confunde a menudo
entre problema y conflicto. Algunos también miran desde el mismo punto de vista
y abordarlo de manera similar, que no conduce a la solución de cualquier tipo.
Entender el conflicto y el problema claramente también ayudaría a
identificar el problema y conflictos de manejo y diferencias correctamente.
Conflicto:
El conflicto es el resultado de resolver diferencias de opinión,
opiniones e ideas. Conflicto puede ocurrir dentro de una persona, conocida como
intrapersonal conflicto, entre dos personas, conocido como conflicto
interpersonal, entre grupos, conocidos como conflicto de grupo.
Problema:
El problema es un desafío o situación difícil, que requiere atención y
solución para avanzar.
Dejar de lado un problema y seguir adelante no automáticamente
resolverlo. Problema puede surgir debido a cualquier situación, pega técnica de
hormiga y puede o no puede involucrar a las personas como una razón de su
ocurrencia. Los optimistas examinar problemas como oportunidades para aprender
y crecer.
La Actitud Mental Positiva es lo que define al ser humano avanzado, ya
que la mente es tan poderosa que puede lograr todo lo que uno se propone; el
optimismo es excelente y de gran ayuda para las personas que son altamente
negativas.
Los Diez Mandamientos de la Actitud Mental Positiva.
a) No juzgar nunca el día por el clima.
b) Cambiar la manera como empezamos el día.
c) No permitir que lo que está fuera de nuestro alcance, influya en
nuestras decisiones.
d) Protegernos de los mensajes negativos.
e) Cuidar la manera como nos expresamos de los demás y de nosotros
mismos.
f) Cambiar la manera de saludar a los demás.
g) Desarrollar una visión clara de nuestras metas.
h) No perder nunca nuestra admiración por la belleza del universo.
i) Apreciar y dar gracias por aquello que poseemos, por nuestras
experiencias y habilidades.
j) Tener grandes expectativas de nuestro día, nuestras actividades y de
las demás personas.
Una actitud mental positiva no nos
convertirá en el más rápido, los más inteligentes, o el más fuerte.
Tampoco eliminará todos los problemas, pero sí permitirá aprovechar al máximo tu potencial y
obtener los mejores resultados.
La resiliencia es la capacidad que tiene una persona o un grupo de
recuperarse frente a la adversidad para seguir proyectando el futuro. En
ocasiones, las circunstancias difíciles o los traumas permiten desarrollar
recursos que se encontraban latentes y que el individuo desconocía hasta el
momento.
La creatividad es el proceso de traer algo nuevo a la existencia en una
secuencia de fases relacionadas estrechamente. Es la capacidad de asociar o
combinar elementos reales o imaginarios en un orden significativo dentro de un
contexto cultural determinado y elaborar ideas originales útiles e innovadoras para
la sociedad y el individuo.
Por otro lado la calidad de vida engloba todo lo anterior, ya que la
calidad de vida es la perfección visual que cada persona ve de otra, por
ejemplo cuando una persona ya se siente completamente autorrealizada es cuando
se da cuenta de la creatividad que tuvo que emplear en sí misma para concluir en
su dicha calidad de vida, también tuvo que sobrepasar muchos problemas y
conflictos de modo que terminara empleando la resiliencia para sobrepasar los obstáculos
empleando los diez mandamientos de la actitud positiva.
Conclusión.
Para llegar a ser una persona equilibrada en todos los aspectos de
nuestra vida se requiere esfuerzo, dedicación, fuerza de voluntad y disciplina,
el equilibrio personal lleva a la felicidad y a una vida plena, para lograr
esto es muy importante conocernos a nosotros mismos nuestras aptitudes como
nuestros defectos y limitaciones, evitar en convertirnos en personas con
pensamientos negativos, debemos ser alguien con un proyecto de vida, evitar la
improvisación y el vivir al día, ya que para ser felices tenemos que saber que
lo que queremos, y ante todo debemos tener una voluntad inquebrantable para
lograr nuestros objetivos.